Dieta disociada: Todo lo que debes saber

Hoy en día, una de las principales preocupaciones de hombres y mujeres de todo el mundo es la de mantener una talla ideal y acercarse todo lo posible al canon de belleza marcado por las revistas de moda y el cine y la televisión. En ese sentido, una de las formas más rápidas y efectivas de alcanzar dicho objetivo, es hacer uso de las dietas disociadas.

Dieta disociada: ¿Qué es?

Por dieta disociada se entiende toda aquella dieta que se base en la ingesta de un único tipo de alimento, en lugar de marcar rutinas y menús concretos. En este sentido, no se trata de una dieta tradicional con alimentos predefinidos, sino que te permite elegir qué alimentos quieres consumir, siempre y cuando te mantengas dentro de unos límites.

Por ejemplo, una dieta disociada basada en las proteínas sería la dieta Dukan, en la cual únicamente puedes consumir carnes y otros alimentos ricos en proteínas, pero no te permite mezclar esos alimentos con hidratos de carbono. No obstante, dentro de la gran variedad de alimentos ricos en proteínas, no te obliga a elegir uno concreto, sino que te deja un amplio margen para elegir.

Dieta disociada: ¿Cómo funciona?

El funcionamiento de las dietas disociadas se basa en el hecho de que al cuerpo le resulta más sencillo romper y obtener energía de aquellos nutrientes que se han ingerido de forma conjunta. ¿Qué quiere decir esto? Que al cuerpo le resulta más sencillo quemar los carbohidratos si se han consumido 100 gramos de golpe, que si se han consumido 50 gramos de carbohidratos con 30 de grasas y 20 de proteínas.

Pero no acaba aquí, las dietas disociadas, además, se sirven del hecho de que existen alimentos más sencillos de quemar por el organismo que otros. En este sentido, lo más fácil de “quemar” y con ello obtener energía, son los carbohidratos, mientras que en el segundo puesto se encontrarían las grasas, y por último las proteínas.

En este sentido, las dietas disociadas que mejor funcionan a la hora de perder peso, son aquellas que se basan en la ingesta masiva de proteínas, ya que ello hace que el cuerpo se decida a quemar, preferiblemente, las grasas a las proteínas, puesto que optimiza sus esfuerzos tratando de obtener los mejores resultados, y para ello, es mucho más cómodo llevar a cabo el esfuerzo de romper las grasas que las proteínas.

Es precisamente esa razón, también, la que lleva a que muy pocas dietas disociadas se basen en la ingesta de carbohidratos, ya que el consumo de carbohidratos a grandes niveles, provee al organismo de una gran fuente de energía sin apenas esfuerzo, permitiéndole estar en marcha sin por ello tener que eliminar las grasas.

Cabe destacar que las dietas disociadas se siguen durante un plazo corto de tiempo, ya que son dietas muy agresivas que ponen al cuerpo contra las cuerdas, es decir, al límite. Imagina consumir durante una semana únicamente carne. Seguro que no te resulta difícil imaginar lo difícil que sería el día a día, puesto que la carne no aporta tanta energía como la pasta. Por esa razón, estas dietas son muy efectivas en el corto plazo, ayudándote a perder grandes cantidades de peso, pero son totalmente inoperables a largo plazo.

Dieta disociada: ¿Para qué puede servir?

Sin duda, la utilización más común es la pérdida de peso. Las dietas disociadas, como se ha dicho algo más arriba, son increíblemente útiles para perder mucho peso en poco tiempo. No obstante, debo remarcar la importancia de mantener estas dietas durante plazos de tiempo muy cortos, ya que, de lo contrario, el cuerpo podría sufrir problemas severos.

Por ejemplo, en las dietas disociadas basadas en la ingesta masiva de proteínas (las más frecuentes), el paciente suele sentir mareos, dolores estomacales y acidez. Es algo normal, ya que el cuerpo humano no está preparado para consumir tal cantidad de proteínas. De hecho, se recomienda a quienes siguen esta dieta disociada que la acompañen de avena y mucha agua para mantener sano el intestino y el colon.

¿El porqué de que sea recomendable seguir esta dieta que podríamos calificar de peligrosa? Sencillamente, porque funciona muy bien, y porque llevándola a cabo con la suficiente prudencia, siguiendo los consejos del médico y no extendiéndola en el tiempo más de lo necesario, no se corre un serio riesgo para la salud.

 

Así que, como puedes ver, pese a que las dietas disociadas pueden llegar a ser realmente peligrosas si se llevan a cabo sin el debido cuidado y sin la debida atención médica, también pueden resultar de gran utilidad cuando el objetivo es bajar de peso rápidamente y de forma constante.

¿Nuestra recomendación? Que antes de iniciar una dieta disociada, consultes con tu médico cuál es la mejor forma de llevarla a cabo, de forma que no corras riesgos innecesarios, y, por supuesto, que la sigas al pie de la letra, sin extenderte ni un día más de lo necesario.

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